Cuidadores, familiares y amigos

Si ayudas a un familiar o a un amigo a lo largo del tratamiento contra el cáncer, eres un/a cuidador/a. También si prestas asistencia doméstica o de enfermería. Ya sea a tiempo parcial o completo, ¡gracias por tus cuidados!

¿Por dónde empiezo?

Quizá tu primer instinto sea decir «dime si puedo hacer algo por ti» o «¿cómo puedo ayudarte?». Por desgracia, la respuesta que suele obtenerse en estos casos es «estoy bien» o «nada de momento». Así que es mejor recurrir a la astucia y ofrecer algo concreto como «¿puedo ir a comprarte comida?» o «¿quieres que vaya a recoger a tus hijos de casa de sus amiguitos?». A lo mejor puedes cuidar de su nieta mientras acude al médico. O preparar la cena sin que te lo haya pedido. O simplemente dar un paseo con esa persona por la calle. No lo sabrás si no preguntas. Si detectas que el dolor le impide hacer cosas o lo puntúa en más de 5, habla con el equipo médico y explícaselo. Esto no es un consejo médico: solo el equipo médico que atiende a cada paciente puede tomar estas decisiones.

Otra buena forma de ayudar es escuchar. Presta atención cuando habla sobre cómo se siente, sobre su estado físico. ¿Experimenta dolor? ¿Tiene problemas gastrointestinales? Igual de importante, o incluso más, es saber cuál es su estado mental. ¿Siente ansiedad, tiene miedo, está nervioso/a? Quizá quiera hablar sobre ello. Toda esta información puede ser de utilidad para el equipo médico.

RECURSOS:
https://www.cancer.gov/espanol/cancer/sobrellevar/apoyo-a-quien-cuida
https://www.cancer.org/es/tratamiento/personas-que-atienden-a-la-persona-con-cancer.html

Infórmate bien

Cuesta identificar en el día a día qué información es fiable y veraz. Nos hemos propuesto cambiar esta situación.

  • Para ayudarte a entender el diagnóstico (Sociedad Americana del Cáncer)
  • Con información proporcionada por oncólogos (Sociedad Española de Oncología Médica)
  • Teniendo en cuenta todas las opciones posibles (Sociedad Americana de Oncología Médica)
  • Mediante guías para pacientes y cuidadores disponibles en muchos idiomas (Sociedad Europea de Oncología Médica)

Levanta el ánimo de tu ser querido con actividades aptas para todo el mundo

Caminar

Deporte moderado

Yoga

Pilates

Bailar

Correr

Ir a un parque

Jugar a las cartas

Ir a un concierto

Encuentra ayuda y mejora el bienestar de tu ser querido

Formar una red de apoyo

Ponte en contacto con grupos de apoyo en línea o locales para obtener ayuda afectiva.

Bienestar

Cuidado de la mente y el cuerpo gracias a las actividades compatibles recomendadas.

Haz las preguntas correctas

Guía para ayudar a comunicarte eficazmente con el equipo médico.

Lista ilustrativa de preguntas que podrían plantearse al médico. No es exhaustiva ni debe considerarse asesoramiento médico. Debes plantear las preguntas que se ajustan a tu situación personal.

No olvides que tú también debes cuidarte.

Aprender a cuidar

Puedes ayudar en las actividades del día a día como ir al médico o preparar comidas, lo que podría implicar coordinar servicios y cuidados. También puedes dar apoyo emocional o espiritual.

Cuidar de un ser querido requiere paciencia: paciencia cuando no se encuentra bien o tiene cambios de humor. Paciencia con otros miembros de la familia que no son de ayuda. Paciencia con el sistema sanitario. Paciencia porque tu vida cotidiana se verá alterada.

Ofrecer apoyo al cuidador

Los familiares, amigos y cuidadores también pueden necesitar ayuda porque les afectan la ansiedad y las preocupaciones de su ser querido. También para ellos es un viaje a lo desconocido. Tienen muchos materiales prácticos a su disposición, por ejemplo una serie de vídeos de ayuda para cuidadores o una guía interactiva de recursos para cuidadores. No es cuestión de que ellos también caigan enfermos, puesto que quieren estar ahí para poder ayudar y cuidar.

Recargar la mente, el cuerpo y el espíritu contribuye a que una persona sea mejor cuidadora. Hay que prestar atención a las propias necesidades y esperanzas, a los anhelos personales para tener la fuerza necesaria para seguir. Habla con otras personas sobre tu situación. Los estudios demuestran que para la mayoría de cuidadores es muy importante hablar sobre aquello a lo que se enfrentan y les ayuda a sobrellevarlo mejor y durante más tiempo. Al igual que los pacientes, tampoco tú estás solo/a.

Los cuidadores, familiares y amigos pueden ayudar de muchas maneras, aunque a veces es difícil saber por dónde empezar.

RECURSOS:
https://www.cancer.org/es/tratamiento/personas-que-atienden-a-la-persona-con-cancer.html

Una nota sobre el dolor dirigida a los cuidadores

Por desgracia, el dolor es un síntoma habitual en los pacientes que padecen cáncer. A menudo es incapacitante y no permite a esa persona hacer lo que querría, tener calidad de vida. Muchas veces quienes sufren dolor no lo dicen, sobre todo si no les limita la vida diaria. A menudo creen que «pueden superarlo», que «no hay que ser infantil», que «son luchadores».

Pero el problema es que un pequeño dolor se convierte en un dolor medio y al final en un dolor insoportable. Antes de tener que tratar ese dolor insufrible es mejor, por diversos motivos, tratar el dolor leve antes de que vaya a más. Quizá sea una buena idea preguntar varias veces al día «en un escala del 1 al 10, ¿qué dolor sientes, si 1 es ninguno y 10 ver las estrellas?» Lleva un registro de las respuestas y así verás cómo cambia el nivel de dolor y podrás decírselo al equipo médico. Si el nivel de dolor supera el 5, será mejor llamar a la consulta del médico.

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