Guía sobre el bienestar

Vivir con cáncer y superarlo genera miedo, rabia, ansiedad e incertidumbre. Tanto si hace poco que te lo han diagnosticado como si estás en tratamiento o lo has terminado, es importante que te cuides y lo hagas con constancia.

"No se trata sólo de conocer a la persona que quiere casarse con tu hija. No se trata de la idea de poder estar allí para ver su boda. No. Se trata de bailar en la boda de tu hija"

Encarni Blanca

Superviviente de cáncer de ovario, Marsella, Francia
Paciente representativa; sólo con fines ilustrativos

El bienestar: un enfoque holístico

Pasar a tomar la iniciativa es un gran estímulo para el bienestar físico, mental, espiritual y emocional

Alimentación

El cáncer y algunos de los tratamientos pueden afectar gravemente al organismo, así que lo que comes puede mejorar tu fuerza y tu actitud y ayudarte a reconstruir los tejidos y a sentirte mejor en general.

Bienestar físico

Hacer ejercicio es tan importante ahora como siempre... o puede que incluso más. Es bueno emocionalmente y para tu cuerpo, mente y espíritu.

Imagen corporal

Se ha demostrado que tener una actitud positiva está relacionado con unos mejores resultados, y tener una buena imagen corporal y autoestima contribuyen a esa actitud positiva.

Medicina alternativa

La medicina integral, combinada con la convencional, puede ayudarte a mantener una actitud positiva, a conservar o recuperar la salud y a lograr un estilo de vida centrado en el bienestar.

Eres lo que comes

Algunos tratamientos tienen efectos secundarios que pueden afectar a la alimentación y provocar pérdida de apetito, náuseas o dificultades para tragar. Debes informar al equipo médico de estos efectos secundarios, o si te cuesta mantenerte en tu peso.

Ingerir calorías de calidad a veces es tan importante como la cantidad de calorías.

En general, llevar una alimentación adecuada te ayudará a sentirte mejor, mental y físicamente. Comer los alimentos apropiados antes y durante el tratamiento puede ayudar a conservar la fuerza, el ánimo y la energía. También pueden ayudar a tolerar mejor los efectos secundarios del tratamiento.

Marca la diferencia

"El ejercicio es importante; la mayoría de oncólogos recomiendan intentar volver a los niveles normales de actividad física lo antes posible tras el diagnóstico. Pregunta a los profesionales sanitarios qué es lo más adecuado en tu caso"

Sara Martinez Gonzalez

Especialista médica, Hematóloga

Mejora tu estado de ánimo con estas actividades

Pregunta al equipo médico que te atiende qué es lo más adecuado en tu caso.

Actividad física moderada

Deportes
Caminar, paseos en bici, pádel, bádminton, esquí alpino, piragüismo…

Actividades en grupo
Baile, voleibol, yoga o pilates​…

Actividad física intensa

Deportes
Correr, ciclismo, senderismo, natación, artes marciales, esquí, tenis…

Actividades en grupo
Fútbol, baloncesto, aerobic, danza…

"Dormir sin interrupciones es importante… puede marcar la diferencia"

Cristian Fernandez

Especialista médico, Oncólogo clínico

Imagen corporal

Salud reproductiva

Medicinas alternativas y complementarias

Imagen Corporal

Hay varias maneras de mantener una buena imagen y un buen aspecto. Comer bien, hacer ejercicio y dormir bien pueden mantener el cuerpo fuerte y el ánimo alto. El sueño es muy importante: intenta dormir de 7 a 8 horas al día, cada día. Ponte un horario para irte a dormir y respétalo.

Se ha demostrado que tener una actitud positiva está relacionado con unos mejores resultados, y tener una buena imagen corporal y autoestima contribuyen a esa actitud positiva.

Salud reproductiva

El sexo, la sexualidad y la intimidad son aspectos importantes, con o sin cáncer. Sin embargo, la realidad es que tus órganos sexuales, el deseo y tu imagen corporal pueden verse afectados por la enfermedad y el tratamiento. Puede que no sea recomendable que te quedes embarazada durante el tratamiento. Tú, o tu pareja, deberíais plantear todas estas cuestiones al equipo médico para trazar un plan sobre qué y qué no hacer en vuestro caso, porque no hay una respuesta válida para todos.

¿Puedo contagiar de cáncer a mi pareja?

¿Cómo puede afectar el tratamiento a mi vida sexual?

¿Es seguro practicar sexo ahora? Si no, ¿cuándo lo será?

¿Debería evitar ciertas prácticas sexuales?​

¿Puedo quedarme o dejar embarazada a mi pareja o deberíamos esperar?

¿Debo utilizar anticonceptivos o protegerme de alguna otra manera durante el tratamiento?

¿Y después? ¿Durante cuánto tiempo?

¿Puedo pasar los medicamentos o el tratamiento a mi pareja a través de mis fluidos corporales?

¿Qué medidas de seguridad debo adoptar y durante cuánto tiempo?

¿Seguiré disfrutando del sexo?

¿Hay alguna modalidad de sexo que sea «más segura» frente a otras «de riesgo»?

¿Mi enfermedad o el tratamiento me dificultarán practicar sexo, requerirán cambios o harán que no sea placentero?

¿Puedo dar el pecho?

Medicinas alternativas y complementarias

Antes de utilizar cualquiera de estas modalidades, incluso si las has estado utilizando antes de tu diagnóstico, habla con tu médico y pide su opinión.

Acupuntura                                Masaje terapéutico

Meditación                                 Técnicas de relajación

Musicoterapia                            Tai Chi y Yoga

Terapia artística                         Control del estrés

Imagen corporal

Imagen Corporal

Hay varias maneras de mantener una buena imagen y un buen aspecto. Comer bien, hacer ejercicio y dormir bien pueden mantener el cuerpo fuerte y el ánimo alto. El sueño es muy importante: intenta dormir de 7 a 8 horas al día, cada día. Ponte un horario para irte a dormir y respétalo.

Se ha demostrado que tener una actitud positiva está relacionado con unos mejores resultados, y tener una buena imagen corporal y autoestima contribuyen a esa actitud positiva.

Salud reproductiva

Salud reproductiva

El sexo, la sexualidad y la intimidad son aspectos importantes, con o sin cáncer. Sin embargo, la realidad es que tus órganos sexuales, el deseo y tu imagen corporal pueden verse afectados por la enfermedad y el tratamiento. Puede que no sea recomendable que te quedes embarazada durante el tratamiento. Tú, o tu pareja, deberíais plantear todas estas cuestiones al equipo médico para trazar un plan sobre qué y qué no hacer en vuestro caso, porque no hay una respuesta válida para todos.

¿Puedo contagiar de cáncer a mi pareja?

¿Cómo puede afectar el tratamiento a mi vida sexual?

¿Es seguro practicar sexo ahora? Si no, ¿cuándo lo será?

¿Debería evitar ciertas prácticas sexuales?​

¿Puedo quedarme o dejar embarazada a mi pareja o deberíamos esperar?

¿Debo utilizar anticonceptivos o protegerme de alguna otra manera durante el tratamiento?

¿Y después? ¿Durante cuánto tiempo?

¿Puedo pasar los medicamentos o el tratamiento a mi pareja a través de mis fluidos corporales?

¿Qué medidas de seguridad debo adoptar y durante cuánto tiempo?

¿Seguiré disfrutando del sexo?

¿Hay alguna modalidad de sexo que sea «más segura» frente a otras «de riesgo»?

¿Mi enfermedad o el tratamiento me dificultarán practicar sexo, requerirán cambios o harán que no sea placentero?

¿Puedo dar el pecho?

Medicinas alternativas y complementarias

Medicinas alternativas y complementarias

Antes de utilizar cualquiera de estas modalidades, incluso si las has estado utilizando antes de tu diagnóstico, habla con tu médico y pide su opinión.

Acupuntura                                Masaje terapéutico

Meditación                                 Técnicas de relajación

Musicoterapia                            Tai Chi y Yoga

Terapia artística                         Control del estrés

Buscar apoyo es esencial para la salud mental

La ayuda externa puede proceder de diversas fuentes y es un recurso esencial que tienes a tu disposición.

Grupos de apoyo

Ponte en contacto con grupos de apoyo en línea o locales para obtener ayuda afectiva.

Apoyo al cuidador

Cuida tu mente y tu cuerpo con las actividades compatibles recomendadas.

Unas palabras sobre el dolor

Por desgracia, el dolor es un síntoma habitual en los pacientes que padecen cáncer.  A menudo es incapacitante y no permite a esa persona hacer lo que querría, tener calidad de vida. Muchas veces quienes sufren dolor no lo dicen, sobre todo si no les limita la vida diaria.  A menudo creen que «pueden superarlo», que «no hay que ser infantil»,  que «son luchadores».

Pero el problema es que un pequeño dolor se convierte en un dolor medio y al final en un dolor insoportable. Antes de tener que tratar ese dolor insufrible es mejor, por diversos motivos, tratar el dolor leve antes de que vaya a más. Quizá sea una buena idea preguntar varias veces al día «en una escala del 1 al 10, ¿qué dolor sientes, si 1 es ninguno y 10 ver las estrellas?» Lleva un registro de las respuestas y así verás cómo cambia el nivel de dolor y podrás decírselo al equipo médico.  Si el nivel de dolor supera el 5, será mejor llamar a la consulta del médico.

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